Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

30 nov. 2015

Jordi Savall: “En Cataluña podemos convivir en un marco distinto”.......................................Jesús Ruiz Mantilla

Jordi Savall rompió paradigmas con su viola de gamba y su recuperación de patrimonio oculto. Hoy, es una leyenda de la música antigua.

 

El músico Jordi Savall. / David Ignaszewski

Jordi Savall vive a sus 74 años una intensa juventud.
 No ha reducido sus constantes giras, ofrece 150 conciertos al año dirigiendo a sus diferentes grupos –Hespèrion XXI, La Capella Reial de Catalunya, Le Concert des Nations…–, disfruta concentrado en sus recitales de viola de gamba, rehace disciplinas para instrumentos olvidados que él se encarga de restaurar y resucitar en el aire con sonidos, caso del rebab o la lira de arco.
Tampoco ha renunciado a su carácter de cruzado defensor de un patrimonio lánguido, olvidado, mohoso y desatendido: el de la música española del Renacimiento y el primer Barroco, que no se cansa de reivindicar.
 Un tanto quebrado por el problema catalán, defensor del derecho a decidir, ha encauzado su vida sin la cantante Montserrat Figueras, que murió en 2011, a base de rigor, buenos recuerdos y un continuo compromiso con la música que le lleva actualmente a adentrarse en conexiones bizantinas o en la ruta de los esclavos.
Percibo en usted una sabia concentración. ¿Ha cambiado? Han ocurrido muchas cosas en los últimos tiempos.
Lo primero, la muerte de Montse. El año en que supo que la enfermedad empeoraba estuvo cantando intensamente, la acompañé todo ese tiempo.
 Cantar le consolaba, no sentía ningún dolor.
 Tuvo la lucidez de no aceptar el juego de las terapias agresivas, quiso continuar activa y fue la opción justa, la más curativa para afrontar el final.
Vivimos momentos de gran intensidad y unión en la familia
. Eso supuso una manera muy bella de terminar, se sintió acompañada.
Al morir, sentí un vacío; poco a poco, la calma fue llegando. También la música me ayudó. En los conciertos empecé a tocar de otra manera, sentía que me aportaban otra energía.
¿De qué tipo? ¿Cómo? Con una mayor conciencia de la fuerza que lleva dentro. Me proporcionan una maravillosa energía que debo digerir para devolver en su justo término.
 Después, he tenido la suerte de reencontrar a una persona a la que amé en el pasado y empezar una nueva vida.
 Nos citamos un día, quedamos y fue un milagro sentir que entre nosotros no había pasado el tiempo. Me salvó.
¿Son pocas las cosas, si uno es sabio, que resulten incompatibles con lo acumulado? Todo dentro de uno puede convivir.
 Tengo la suerte de sentirme libre. Hago lo que me gusta, emprendo los proyectos que me apetecen, no siento presiones, elijo mis músicos… Unir la vida, la amistad y el trabajo en un todo es…
¿Lo que podríamos llamar armonía? Sí, sí, es eso.
Renunciar al Premio Nacional de Música fue una decisión justa”
¿Se divierte, sobre todo? Claro… Una de las cosas que me ayudó mucho fue el zen. El libro del arte del tiro al arco, por ejemplo.
 Cuando Montserrat se fue, volví a estos libros. Te das cuenta de la noción de impermanencia. No somos eternos.
Es lo primero que aprendes. La vida se termina
. Debes aceptar que queda el recuerdo, que cuando alguien desaparece, debes llenar ese espacio mentalmente.
Esa ausencia, ese dolor, se convierte en un aliado.
 Un amigo que ha aparecido en la puerta. Crea su nostalgia, pero es una nostalgia que puede transformarse en algo bello, de lo que te sientes afortunado al llegar a la conclusión de que has tenido suerte al haber vivido algo semejante.
Tan sencillo y tan complicado como eso. Si, además, la vida de nuevo te proporciona ilusión, confianza y consigues espantar la soledad, en la intimidad, en la cercanía, alguien que te escucha y comparte, es increíble.
 A mi edad: 74, son un montón de años ya.
¿Se sigue sorprendiendo con la música? ¿Si me sorprendo? ¡Mira! Esto es lo que acabo de terminar: Bizancio, o un proyecto con la ruta de los esclavos. El primero abarca mil años de historia a través de ese mundo con músicas que siguen vigentes. Es mi pasión.
 Un proyecto con 38 músicos para presentar por todo el mundo.
 Llevo meses escuchando grupos de canto ortodoxo, es un aprender constantemente, cada día, cosas nuevas.
También en los instrumentos que maneja. Tan viejos, tan olvidados, con todo por descubrir adentro. ¿Ha instaurado usted un canon para la reinvención de aquellos ancestrales sonidos? Buscamos gran respeto adentrándonos en las fuentes para entender lo que pueden transmitir estas músicas, pero, al tiempo, yo asumo mi contemporaneidad.
 Me expreso como un hombre de mi tiempo.
¿Quizás el secreto resida en alejarse de lo ritual? Podemos afrontar nuestro trabajo a menudo como si fuéramos músicos de jazz
. No existían registros de las músicas que nosotros hoy interpretamos.
Y nuestro arte, hay que señalar, es efímero.
 Una vez se ejecuta, se esfuma.
¿Por eso, quizás, su estilo, su concepción de la música atrae a tanta gente joven como hemos visto en sus conciertos de Bogotá dentro del Festival de Música Sacra? Y disfrutándolo
. En el caso de los programas que hacemos por Latinoamérica, existe, además, una conexión puente entre ambos continentes.
 Igual que al caminar, a nosotros nos sorprenden muchas calles como si estuviéramos en la Andalucía barroca, ellos se sienten felices con esa unión.
Los programas que aborda pueden abarcar en un mismo concierto músicas que viajan a través de seis o siete siglos. ¿Busca una coherencia oculta? Existe mucha compenetración entre músicas turcas, armenias, andaluzas, cristianas.
 Un espíritu común: la expresión de la alegría, la tristeza y la espiritualidad. Si eres capaz de penetrar en ella y arrancarla sin manipular apenas, sin entrar en efectismos cogidos con pinzas, puedes lograrlo.
Yo intento adentrarme en una lógica de la evolución musical, donde el espíritu de la improvisación, de la espontaneidad del sonido, el canto y el ritmo están ligados a unas estructuras que conocemos. Es una actitud mental.
De los intérpretes, desde luego. Pero el secreto ¿no reside en que el espectador recoja eso con emoción e intelecto? Claro, claro. Esa coherencia, ese equilibrio.
Si se da en el arte, ¿por qué entre culturas similares nos bombardeamos y levantamos fronteras? ¿Se lo plantea como músico? Desde hace décadas me dedico a hacer tomar conciencia a través de la música de eso.
 Es el único camino que nos queda.
Soy consciente también de que la gente, cada día, vive sus conflictos. Guerra, desempleo, desahucios, no poder acceder a según qué estudios. ¿Qué pasa?
Eso, ¿qué pasa? Vivimos en una espiral dentro de un mundo cada vez más tecnológico y globalizado. Los centros de poder se alejan cada vez más del alcance del ser humano y de lo esencial nadie se ocupa. Durante años, pensamos que la democracia era el mejor de nuestros sistemas. Pero cuando las estructuras económicas superan al poder político, todo eso se debilita.
 ¿Quién manda en Europa? Esa pregunta late en movimientos como el 15-M, la Grecia que ha elegido a Syriza o el independentismo catalán.
 La gente toma conciencia para intentar volver a sujetar las riendas. La distancia se agranda, la brecha entre ricos y pobres también, y quien decide sobre nuestros destinos no es aquel interesado en el bienestar general.
Necesitamos un nuevo humanismo.
 Devolver al hombre al centro de la preocupación.
Jordi Savall, con su arco de lira, un instrumento que él ha ayudado a recuperar. / David Ignaszewski
Y en Cataluña, ¿se consigue eso a través del independentismo? El líder de los independentistas escoceses, Alex Salmond, me dijo una vez que, en su país, quienes ansiaban la independencia eran los políticos, mientras que en Cataluña lo teníamos más fácil porque era el pueblo.
Bueno, mitad y mitad dicen las encuestas. Lo que demuestra es un pueblo profundamente dividido sobre el asunto
. Al menos, la gente se preocupa, lo quiere debatir. No es defender a unos por otros.
 Hay políticos no independentistas que se han apuntado después al carro, como Artur Mas.
¿Para blanquear su imagen y la de los suyos en una arcadia feliz? No quiero entrar, no quiero entrar.
Solo me interesa saber de dónde viene.
 Y viene de una toma de conciencia por parte de sociedades con más capacidad de expresarse
. Los meridionales somos más expresivos: en la alegría, en la tristeza, en la cólera y en la euforia.
 Por eso, los indignados proliferan más en el sur.

Palabras tiernas y triángulo amoroso....................................................... Marta Sanz

Margaret Atwood construye en 'Nada se acaba' un relato agudo y nada convencional sobre la identidad en el amor.

Margaret Atwood, el pasado junio en Toronto. / Darren Calabrese (Ap)

Margaret Atwood y Alice Munro son dos escritoras canadienses, tal vez enraizadas en la desgarrada voz de Elizabeth Smart, que modulan su voz para contar historias de mujeres —a veces también de hombres— que se pinchan con los repliegues de la vida cotidiana: muerte y abandono, rutinas y la pasión que se da por supuesta.
En la novela de Atwood nada se acaba, aunque todo se acabe: dinosaurios, seres vivos que se convierten en fósiles, personas y los protagonistas de esta historia de amor triangular datada entre 1976 y 1978.
 El libro está escrito en 1979 y aborda la actualidad de un mundo que hoy se queda viejo: los personajes fuman mientras comen y, aunque los sentimientos que la autora nos transmite llegan con eficacia escalofriante, a veces el lector experimenta el espejismo de estar viendo una película de los setenta.
A través de la descomposición del matrimonio de Elizabeth y Nate se construye un relato sobre la identidad en el amor, la vulnerabilidad de los seres humanos y la necesidad de protección.
 La trama se articula a partir de una relación triangular en la que Lesje, una paleontóloga, es el otro vértice.
 Una voz en tercera persona, que se empapa de los pensamientos de los protagonistas, nos los va mostrando en sus debilidades: Elizabeth es egoísta y no renuncia, su avaricia la daña y todo lo que le rodea parece sacado de la crueldad de los cuentos de hadas —locura, or­fandad, la madrastra y la infancia maltratada, el hecho de ser una princesa, es decir, una wasp—;
Nate, acaso paradigma de aquel “varón domado”, es cobarde, sensible y está acorralado entre esposa y amante, madre e hijas, de las que dice “pronto serán mujeres”;
 Lesje, una personalidad científica, se siente excluida y prescindible… Atwood entreteje las impresiones de los protagonistas con una agudeza que subraya la idea de que nunca nos vemos como nos ven los demás y de que nuestro nivel de conocimiento del otro siempre es limitado.
 La perfecta geometría de las relaciones —cada vértice del triángulo lleva aparejado otro personaje: Chris, el fantasma; la intensa y vital Martha; el aburridísimo William—, así como la búsqueda de una identidad difícil, se corresponden con la claustrofobia social de un Canadá quintaesenciado en sus contradicciones: la multiculturalidad frente al nacionalismo quebequés y la xenofobia, el papel represivo de las religiones —cuáqueros, unitarios, judíos, protestantes…— , la prevalencia del blanco rico (“… en eso consiste ser de clase alta wasp: en que no hace falta saberlo”, se dice a propósito de Elizabeth) y la presencia del indio y del mestizo, figuras damnificadas, en las que se basa el amor que una vez sintieron Chris y Elizabeth, quien empieza a perder interés cuando la desigualdad de clase y raza, como elementos del imaginario romántico, se atenúan…
Como los grandes escritores —como las enormes escritoras—, Atwood le da la vuelta al calcetín de las frases hechas y se enfrenta al concepto de “protección” desde un ángulo poco convencional: no es un valor positivo en sí mismo, sino que la protección de unos puede dañar a otros.
 Darle la vuelta a las palabras más tiernas del diccionario es lo que hacen los mejores escritores —las grandes escritoras—.
 Como Stephan Zweig en La piedad peligrosa.
  En Nada se acaba el afán de proteger deriva en lucha. Subyace el dolor.
 Atwood también plantea la protección desde una perspectiva de género matizada que enfrenta las violaciones domésticas con la conmovedora debilidad de Nate.
Se llega a poner en tela de juicio la opción de ser civilizados en las relaciones afectivas y, en ese punto, me acuerdo de uno de los libros fundacionales de la literatura occidental en materia erótica, Las amistades peligrosas: a veces Lesje parece una presidenta Tourvel y Elizabeth una marquesa de Merteuil.
 A Nate nunca podemos representárnoslo como un Valmont.
Los personajes son lo que hacen. Ser es existir y la existencia es hacer. Nada se acaba, aunque todo se acabe, y solo queden los fósiles, los restos que debemos reconstruir.
 La sobreactuación solidaria de la madre de Nate es un procedimiento para escamotear su deseo de morir.
 Puede que ni el amor ni sus frutos nos libren de la muerte
. El espíritu autodestructivo que recorre el relato —evidente en el carácter espurio de ciertas procreaciones y en la pulsión suicida que ronda a la mayoría de los personajes— nos coloca sobre la clave existencialista de esta novela y nos permite disfrutar de otro de los puntos fuertes de esta peculiarísima escritora: un sentido del humor que exhibe en el carnavalesco suicidio de Martha, quien espeta al sanitario: “¿Quiere verme andar en línea recta?”.
 La preocupación básica de Atwood es la conciencia del lenguaje unida a la conciencia del cuerpo. Lesje es paleontóloga. Margaret Atwood también habla de huesos
. De nuestra médula. De la raíz y del campo en que está sembrada.
Nada se acaba. Margaret Atwood. Traducción de Miguel Temprano García. Lumen. Barcelona, 2015. 408 páginas. 21,90 euros.

 

Calatrava, entre los más ricos afincados en Suiza.............................Rodrigo Carrizo Couto

La revista suiza 'Bilanz' presenta su lista de los 300 más ricos del país, que encabezan los dueños de Ikea y en la que entra Paulo Coelho.

 

El arquitecto Santiago Calatrava. / SAMUEL SÁNCHEZ

Como cada año, la revista económica suiza Bilanz presenta su lista de los 300 más ricos del país.
 Una publicación muy popular en el país alpino, que suele marcar el inicio de la temporada navideña y en la que aparecen nombres famosos como Alain Delon, Phil Collins, lord Norman Foster, Roger Federer, Tina Turner o Frida componente de ABBA
. Pero este año, entre los recién llegados a la lista de ricos y poderosos, encontramos al popular escritor Paulo Coelho.
 De hecho, el autor de El Alquimista es residente en Ginebra, donde incluso existen planes para construir un museo en su honor
. El brasileño se incorpora a este muy exclusivo club con una fortuna estimada entre los 370 y 415 millones de euros.
Aunque Coelho no es el único famoso de la clasificación de Bilanz.
  Entre los latinos conocidos se halla el arquitecto estrella Santiago Calatrava, con una fortuna personal estimada en 140 millones de euros.
 También figura en la clasificación Marina Picasso, la nieta del genio malagueño, que ocupa un puesto notable con una fortuna cercana a los 1.800 millones de euros.
Entre las nuevas incorporaciones está igualmente el piloto alemán Sebastian Vettel, con 200 millones.
 Andrea Agnelli, heredero del imperio FIAT y presidente de la Juventus se suma al selecto club con 1.400 millones
. El brasileño Jorge Paulo Lemann, inversor en productoras de cerveza, figura con 2.400 millones, mientras que el navegante campeón de la Copa América e inversor suizo,el italiano Ernesto Bertarelli se mantiene estable con 1.200.
El escritor Paulo Coelho. / REUTERS
En lo más alto de la lista triunfa un año más la familia Kamprad, propietaria de la firma sueca de muebles Ikea, con 4.200 millones de euros
. De hecho, el patrimonio combinado de estos 300 ricos da vértigo, ya que asciende 55.000 millones de euros, de ellos 132 superan los 1.000 millones de euros.
Pero no todo es fiesta en la Suiza de los súper ricos
. La revista refleja que varios de ellos han perdido sumas colosales debido a “mercados de acciones a la baja, una coyuntura global dudosa y la caída del precio de las materias primas”.

Los candidatos presidenciales de PSOE, Podemos y Ciudadanos participan este lunes en el primer debate en Internet de la democracia española.

 

Pedro Sánchez (PSOE), Albert Rivera (Ciudadanos) y Pablo Iglesias (Podemos) están ya en el estudio de televisión desde el que la web de EL PAÍS retransmite desde las 21.00 el primer debate presidencial de las elecciones generales del 20 de diciembre. Mariano Rajoy (Partido Popular) rechazó la invitación para asistir al evento. 
Su atril en el plató ha quedado vacío.
 El debate se ha dividido en cinco bloques: la amenaza yihadista, economía y empleo, política social y Estado de bienestar, política territorial y reformas y regeneración política.
 Sigue con nosotros la retransmisión y la narración en directo.

Los bancos de alimentos incrementan un 5% la recogida previa a la Navidad

La iniciativa recaba 22 millones de kilos en su tercera edición

 


Inauguración de la campaña de recogida de alimentos en Madrid. / J. J. Guillén (EFE)

La gran recogida de los bancos de alimentos previa a las Navidades ha crecido durante el pasado fin de semana un 5% más que en 2014, hasta alcanzar los 22 millones de kilos
. Miles de personas llevaron los alimentos hasta los 10.100 puntos de distribución de esta ONG en 55 ciudades, para llenar las despensas más desabastecidas.
El año pasado, esta iniciativa previa a las Navidades, supuso el 18% de lo recogido durante todo 2014. Gracias a esta campaña que organiza la federación española de bancos de alimentos, las familias más necesitadas disponen de alimentos durante dos meses.
En la recogida han participado empresas, tiendas y sectores de las cadenas de distribución alimentaria, familias que llevaron sus bolsas y carros llenos, recogidas por “todo un ejército pacífico” de miles de voluntarios, según la organización. Banco de Alimentos asegura que por cada euro que se gasta “se devuelven 39 euros a la población necesitada”.

Este año la organización reclamó alimentos “más nutritivos y por lo tanto más caros”, pese a lo que la recogida ha crecido ese 5%. La ONG resalta que a pesar de que otros países del entorno como Francia, Italia o Portugal realizan colectas anuales similares, las cifras son mucho menores.
“Los españoles no dan lo que les sobra, dan lo que le hace falta al otro demostrando que la generosidad es más que un sentimiento, es una determinación por empeñarse en el bien común”, el presidente la organización, Nicolás Palacios.
La ONG estima que existe un déficit de productos para repartir entre las personas desfavorecidas, y para ello ha instaurado “esta campaña de recogida anual que recarga los almacenes”.
 El objetivo de Banco de Alimentos es recobrar la cifra de los 100 kilos por persona y año, distribuidos antes de la crisis.
Una vez alcanzado este objetivo, el siguiente será alcanzar los 115 kilos/persona/año que recomienda la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación) para que una persona se alimente de manera apropiada.

Sinéad O’Connor en Facebook: “Tomé una sobredosis”

La cantante irlandesa publica una nota de suicidio en la red social pero la policía logra localizarla y recibe atención médica

 

Sinead O'Connor
La cantante irlandesa Sinéad O'Connor.

La cantante irlandesa Sinéad O'Connor ha sido salvada de un intento de suicidio tras publicar este  domingo un mensaje de despedida en su página de Facebook, en el que anunciaba que había tomado una "sobredosis".
 Los medios irlandeses aseguran que se encuentra bien y ha recibido atención médica.
En la nota de suicido, la cantante hablaba de su dolor por no tener relación con su familia a causa de una "serie horrible de traiciones". 
"Tomé una sobredosis", avisaba, sin especificar si se trataba de drogas o medicamentos. "No hay otra manera de conseguir respeto. No estoy en casa, estoy en un hotel en algún lugar de Irlanda, con otro nombre (...). Si no lo hago público, mis hijos y mi familia ni siquiera lo sabrían. Podría estar muerta durante semanas sin ellos saberlo", añadía.
El mensaje de Facebook de Sinéad O'Connor
El mensaje de despedida de la cantante.
"Porque parece que soy una basura que merece ser abandonada y tratada como una mierda justo después de que me quitaran los ovarios y el útero y mis hijos han estado muy asustados. Soy una madre y un persona horrible y podrida, que ha estado sola", proseguía el mensaje.
Preguntado al respecto, un portavoz de la policía irlandesa se ha limitado a contestar a la agencia de noticias AFP que no hablan "de individuos particulares"
. Pero una fuente policial ha precisado a la misma agencia que la cantante fue "localizada" en un hotel de Dublín y que ha recibido atención médica.
 Por su parte, los representantes de la cantante han señalado que no tienen nada que comentar por el momento.
Sinead O'Connor
Sinead O'Connor en Dublín. / CORDON PRESS
De acuerdo con el tabloide The Daily Mail, la artista, de 48 años y madre de cuatro hijos, fue ingresada anoche en un hospital de la capital irlandesa, horas después del anuncio que hizo en la red social.
 En unas declaraciones a los medios, la cantante irlandesa amiga de O'Connor Mary Coughlan ha señalado que hace una semana ya amenazó con el suicidio.
A principios de este año, Sinéad O'Connor canceló todos sus conciertos porque su hijo sufría de "problemas de salud que ponían su vida en peligro"
. Ella misma sufrió en agosto una histerectomía, según contó en las redes sociales.
El sábado, O'Connor hizo unas declaraciones muy duras: "La música se ha acabado para mí
. Nunca voy a volver a la música ". Su cotización disminuyó mucho en los últimos tiempos, hasta el punto de cobrar 500 euros por tres conciertos.
La artista, inolvidable intérprete de la canción de Prince Nothing compares to you hace 25 años, es conocida por su militancia en pro de los derechos de las mujeres y en contra de los abusos sexuales en la Iglesia católica irlandesa. 
También es recordada por romper en 1992 en una cadena de televisión estadounidense una fotografía del entonces papa Juan Pablo II y por ordenarse años después como sacerdote de la orden católica disidente de los tridentinos.
 Ha estado casada en cuatro ocasiones, la última en 2011, pero el matrimonio con el terapeuta irlandés Barry Herridge, a quien conoció por internet, solo duró 16 días.
Dos años después de que le diagnosticaran un trastorno bipolar y abandonara temporalmente los escenarios, la cantante dublinesa regresó en 2014 con su décimo disco, I'm not bossy, I'm the boss (No soy mandona. Soy la jefa).
El pasado año, prometió abordar en una nueva autobiografía que saldrá a la venta en 2016 aspectos escabrosos de su vida, entre los que se incluyen los supuestos abusos sexuales que sufrió cuando era menor.

El apretado resultado de las encuestas convierte el debate en decisivo........................................ Fernando Garea

El cara a cara resulta decisivo por la volatilidad en el voto que muestran las encuestas, con índices insólitos de indecisos.

Ensayo para el debate electoral de EL PAÍS
Ensayo general del debate electoral que EL PAÍS celebra este lunes a las 21.00 / Bernardo Pérez

Pedro Sánchez (PSOE), Albert Rivera (Ciudadanos) y Pablo Iglesias (Podemos) debatirán hoy en busca de una alternativa al PP en las elecciones generales del 20 de diciembre.
 Por primera vez hasta cuatro opciones políticas —PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos— están en condiciones de disputarse los primeros puestos en las urnas y, por primera vez, tendrá lugar un debate de este tipo en España a través de internet.
 Entre las 21.00 y las 22.30 podrá seguirse el debate entre los tres en la web de EL PAÍS, con conexión previa para explicar los preparativos y posterior para el análisis del enfrentamiento entre los tres políticos.
 Los resultados de la encuesta de Metroscopia para este diario, que refleja un triple empate de PP, PSOE y Ciudadanos y el descuelgue de Podemos a tres semanas del 20-D, refuerzan la importancia del debate entre Sánchez, Rivera e Iglesias.
EL PAÍS organiza el debate de hoy entre Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias, retransmitido a través de su web
. Uno de los cuatro partidos con opciones de gobernar no estará presente porque Mariano Rajoy, cabeza de lista del PP y presidente del Gobierno, se ha negado a participar en el encuentro y este periódico rechazó su propuesta de ser sustituido por la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría
. A las 21 horas y hasta las 22.30, Sánchez, Rivera e Iglesias debatirán con el periodista Carlos de Vega como moderador
. Una hora antes podrán seguirse los preparativos y, posteriormente, el análisis del debate realizado por los periodistas de EL PAÍS.
Los 90 minutos de debate retransmitido on line son decisivos cuatro días antes del inicio de la campaña electoral, por la falta de precedentes y por la volatilidad que muestran las encuestas, con índices insólitos de indecisos.
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Nuevos candidatos

Pablo Iglesias, desayunando este lunes en su casa. / claudio álvarez
Los tres participantes concurren por primera vez a unas elecciones generales y los tres han basado parte de su campaña electoral en crear la expectativa de que pueden ser la opción más votada, de que pueden liderar un nuevo Gobierno y que, por tanto, cada uno de ellos se presenta como la única alternativa al PP.
Están en condiciones de superar al PP y, en todo caso, con posibilidades de convertirse en el partido que busque acuerdos para formar Gobierno.
 Según la encuesta de Metroscopia publicada ayer en este periódico el PP tendría el 22,7% de los votos, Ciudadanos el 22,6%, el PSOE el 22,5% y Podemos el 17,1%, es decir, diferencias mínimas con opciones para los cuatro partidos.
Llegan los tres en condiciones distintas. Sánchez se estrena como cabeza de lista, lidera al partido que más años ha gobernado en España e intentará hacer valer durante el debate el mensaje electoral de los socialistas como la opción política que impulsó avances como la educación y la sanidad universal, y derechos como el del matrimonio homosexual o la igualdad de género. Sus estrategas buscan cómo combinar esa experiencia de Gobierno con la invocación al voto úti
l. Vender la idea de la eficacia probada, frente a las aventuras o la menor entidad de las nuevas opciones políticas. Su estrategia se apoya en poder presentarse como única opción para sacar a Rajoy de La Moncloa.
Rivera, preparando el debate con dos colaboradores esta mañana. / B. Pérez
Los líderes de Podemos y Ciudadanos concurren al debate y a las elecciones como los abanderados de lo que se da en llamar nueva política, identificando al PP y al PSOE con el bipartidismo cuestionado por la crisis. Iglesias ya concurrió a las europeas de 2014 y logró de forma inesperada cinco escaños.
 Luego lideró a Podemos y las candidaturas próximas en las autonómicas, en las andaluzas, en las catalanas y en las municipales.
En todas esas citas concurrió con aspiración de gobernar —lo logró en grandes capitales— y el objetivo, fallido, de sobrepasar al PSOE.
Todas las encuestas, especialmente las de Metroscopia para EL PAÍS, indican como mínimo un freno de las aspiraciones de Podemos, con ligera recuperación en los dos últimos meses, a la espera de la campaña. “Esto es lo que estábamos esperando y para lo que nos preparábamos”, viene a repetir estos días Iglesias.
Su mensaje es el de presentarse como opción transversal ideológicamente, rompiendo el eje derecha-izquierda y aspirando a los votos del malestar por la crisis y la respuesta que el sistema le ha dado. Rivera es el que más experiencia política y electoral atesora, aunque hasta hace unos meses se haya ceñido casi exclusivamente a Cataluña. Ciudadanos se ha convertido en la opción del centro, entre el PP y el PSOE, también con la pretensión de romper el eje entre la derecha y la izquierda. También utiliza la denuncia de las deficiencias del sistema, pero con un mensaje de reforma y referencia a lo que fue la Transición a finales de los setenta.

El debate tendrá cuatro bloques temáticos, a los que se ha sumado la exposición inicial de propuestas sobre terrorismo yihadista.
En el primer bloque, los candidatos expondrán sus propuestas en Economía y empleo, el segundo sobre Política social y Estado de bienestar, el tercero de Política territorial y el último dedicado a Reformas y regeneración.
Al inicio de cada uno de los bloques, los candidatos dispondrán de dos minutos para presentar sus propuestas y posteriormente se abrirá un intercambio de nueve minutos en el que podrán interrumpirse e interpelarse. Posteriormente, y durante cinco minutos, responderán a las preguntas del público
. Aún tendrán los aspirantes un último turno, un minuto de oro, para mirar a cámara y lanzar los últimos mensajes para convencer a los electores
. A los candidatos se les trasladarán las preguntas formuladas desde las redes sociales durante el debate
. Abrirá por sorteo Rivera para fijar posición sobre la lucha contra el yihadismo y cerrará Sánchez como último minuto de oro
. Han negociado las condiciones Óscar López (PSOE), Fernando de Páramo (Ciudadanos) y Laura Casielles (Podemos).
Hasta ahora se habían celebrado cinco debates en generales, todos cara a cara entre PP y PSOE, pero nunca abierto a otros.
Sobre la ausencia de Rajoy, el portavoz del PP, Pablo Casado, explica a este periódico que hay exceso de debates y que su partido solo ve en Pedro Sánchez la alternativa para gobernar. Por eso asegura que solo debatirá con el líder del PSOE.

Un encuentro decisivo por la volatilidad del voto

Los estrategas de los cuatro principales partidos conceden especial importancia a los debates en la campaña del 20 de diciembre debido a la insólita volatilidad del voto que muestran todas las encuestas.
 En un escenario bipartidista un punto de subida o de caída de un partido no suponía en todo caso más que algunos escaños de diferencia, mientras que en estas generales puede traducirse en superar a otra candidatura.
Y cambiar de lugar en las preferencias de los electorales es vital para el reparto final de escaños.
 En esa situación, además, la variedad de opciones con posibilidades de ganar hace que el porcentaje de indecisos, es decir personas que tienen claro que irán a votar pero que no saben a qué partido, puede llegar al 20%, según algunos sondeos.
La volatilidad se manifiesta, por ejemplo, en que desde abril en los sondeos de Metroscopia el PP ha tenido un máximo de un 24,5% y un mínimo de 20,8%, es decir, casi cuatro puntos de variación. El PSOE ha variado casi 5 puntos; Ciudadanos hasta 12 puntos y Podemos casi cinco. Esos cambios pueden determinar el color del Gobierno que salga de las urnas.
 Es determinante que el PSOE pueda lograr que en el debate cale la idea de única opción viable y de voto útil y que Podemos y Ciudadanos se muestren como partidos fiables de Gobierno. Rivera e Iglesias ya han debatido dos veces, pero nunca con el cabeza de lista del PSOE, Pedro Sánchez, que también se estrena en un acto de este tipo.
Hasta los responsables de la campaña del PP, ausentes conscientemente del debate, le dan importancia en su estrategia.
 Entienden que es mejor no arriesgar y mantenerse al margen de un debate entre candidatos nuevos y no darles consideración de alternativas.

 

29 nov. 2015

Adela La Grande.............................................................................. Luz Sánchez-Mellado

Ahora, cuando suena algo –lo que sea– de esta señora me acaece un fenómeno extraño. Se me caen las defensas a cero al tiempo que se me levantan los vellos en ángulo recto.

Adele interpretando el tema 'Skyfall'. / REUTERS

Lo digo desde ya por si los puristas: no tengo ni idea de pop ni de soul ni de rock ni muchísimo menos de roll, no es este el foro para entrar en detalles
. Por no saber, no sé ni cambiar la sintonía de la radio del coche ni la del baño ni la del móvil, los únicos altavoces por los que llegan a mis oídos sordos las novedades musicales, así que oigo siempre las mismas monsergas que quieran echarme los hit-hunters mientras pienso en qué ponerme mañana. Por no distinguir, no distingo la voz de Rihanna de la de Sia, ni la de Timberlake de la de Bieber, ni la de Pitbull de la de Enrique Iglesias, que ya tiene mérito.
 Ahora, cuando suena algo ––lo que sea– de esta señora me acaece un fenómeno extraño. Se me caen las defensas a cero al tiempo que se me levantan los vellos en ángulo recto.
Señora, sí, con todas las letras.
 Eso y no otra cosa es Adela La Grande. Y no solo porque todas somos señoras desde que nacemos, y no señoritas ni churris ni caris de nadie.
 No solo porque tenga el porte y el rostro y el tonelaje de las divas cuando eran divas y no carne de cañón, aunque sea de luz y de 7.000 vatios, con perdón de Jennifer Lopez.
Sino porque Adele, como Amy Winehouse, como Rocío Jurado, inmarcesibles ambas, tiene todo el poder y toda la gloria en la garganta.
 El poder de emocionar al prójimo.
La gloria de torearlo a su antojo evocándole con un quiebro todo el dolor, toda la alegría y toda la lujuria de estar vivo.
Dicen que las mujeres sienten el impulso de llamar a su ex al escuchar Hello, el último bombazo de la doña.
No diré de lo que le dan ganas a una, no es este el foro para entrar en detalles.
 Lo que sí digo es que Adele es una de las nuestras.
Una mujer preocupada por la ropa, por el pelo, por los kilos.
 Publicó su primer álbum homónimo a los 19 añitos, la criatura. El segundo, 21, a los 21.
 El último se titula 25, cuando ya ha cumplido los 27. Ay, Adela, cómo te entiendo.
Ya te estás quitando años.

 

La segunda vida de Lucia Berlin...................................................... Andrea Aguilar

Creció entre Texas y Chile, estudió con Ramón J Sender, y una década después de su muerte se ha convertido en la nueva sensación literaria.

La escritora estadounidense Lucia Berlin / Jeff Berlin

Su vida transcurrió entre Alaska, Texas, Santiago de Chile, Nuevo México, California, Nueva York, DF y Colorado.
 Se apellidaba Berlin. De nombre, Lucia. Hablaba bien español. Publicó 77 cuentos, recogidos en media docena de libros.
De los últimos se vendieron menos de mil ejemplares.
Lydia Davis, la cuentista estadounidense, escribe que siempre ha tenido fe en que los mejores escritores, más tarde o más temprano, subirán a lo más alto, como la espuma, y serán exactamente tan reconocidos como debieran.
 A ella —tildada durante años de "escritora de escritores"— le ha pasado y, ahora, parece que al fin llegó la hora de Lucia Berlin, aunque haya transcurrido más de una década desde su muerte en 2004 a los 68 años.
La belleza de la escritora, la oscuridad que ha rodeado su obra y su atribulada biografía contribuyen a alimentar su leyenda
Unas semanas después de haber entrado en la mesa de novedades de las librerías estadounidenses, a mediados del pasado agosto, la colección de cuentos Manual for Cleaning Women se colocó en la lista de libros más vendidos.
El volumen ha sido saludado con entusiasmo (y cierto remordimiento) por la crítica y cabe aventurar que será uno de los elegidos como los mejores del año.
 Los derechos ya han sido vendidos a media docena de países, y el libro saldrá en marzo en España (publicado por Alfaguara)
. Se especula sobre la edición de un volumen con su correspondencia.
Así que medio siglo después de que su autora empezara a publicar sus cuentos, allá por los sesenta en la revista The Noble Savage del escritor Saul Bellow, Berlin se descubre como la gran cuentista norteamericana, una suerte de Raymond Carver femenina, cuyo afilado e inesperado humor logra desdramatizar y hacer digerible la más cruda de las situaciones.
 En sus relatos hay enfermeras, profesoras, señoras de las limpieza que ofrecen interesantes consejos ("coge todo lo que tu señora te dé y di gracias.
 Lo puedes dejar en el autobús, entre los asientos"), también hay muchas botellas de bourbon, borracheras, adicciones, viajes a México, una abuela que pide que sus nietos se alejen como si fueran perros de presa.
 Las historias suceden en centros de desintoxicación, hospitales, casas familiares.
 La voz de Berlin, socarrona y tierna, se escucha de fondo: "No me importa contar a la gente cosas horribles si puedo convertirlo en algo gracioso", dice la narradora de uno de sus relatos.
 En otra de sus historias, mientras una hermana, al comprender la dura vida que llevó su despiadada madre, solloza pobrecita, la otra concluye: "Yo... no tengo piedad".
Lydia Davis y un grupo de devotos lectores como el poeta August Kleinzahler o el escritor Stephen Emerson han sido los grandes valedores de la cuentista rescatada por la editorial Farrar, Straus & Giroux.
 El apoyo de este sello ha ayudado a su recién estrenada popularidad, pero no resulta una explicación suficiente para entender el actual tirón de Berlin.
Manual for Cleaning Women ha sido saludado con entusiasmo (y cierto remordimiento) por la crítica 
Claro que la belleza de la escritora, la oscuridad que ha rodeado su obra y su atribulada biografía (tres maridos, cuatro hijos, repetidos episodios de alcoholismo) contribuyen a alimentar su magnetismo y leyenda.
 Pero por encima de esto se impone su prosa, con un toque mestizo —con palabras intercaladas en español y el exótico punto de vista de una niña bien siempre dentro y fuera de lugar—, humorística sin caer en el desalmado sarcasmo, y con una calidez sureña que emana del disfrute mismo de narrar.
El éxito de Berlin quizá pueda enmarcarse dentro de la misma tendencia que ha impulsado el rescate y reconocimiento en el mundo anglosajón de la brasileña Clarice Lispector (también bella y exótica, original en su escritura y con una historia de quemaduras y reclusión).
Otro caso reciente de feliz rescate sería el de la pintora colombiana Emma Reyes, cuya colección de cartas Memoria por correspondencia —en las que relata su paupérrima infancia— se convirtieron en un fenómeno editorial en Colombia en 2012 (publicadas este año por Asteroide en España, saldrán en inglés en Penguin Classics).
 Todas fueron mujeres con historias que no acababan de encajar en su momento.
 Berlin habla en uno de sus relatos de "la suspensión del tiempo", de la "multiplicidad de la escala temporal por la gradación de la luz y la oscuridad, del frío y de lo caliente".
 Quizá esto serviría como una explicación poética de la moda que ahora la rodea.
¿Pero qué fibra particular toca hoy Lucia Berlin? "Aunque la gente habla, como si fuera algo nuevo, de la autoficción, la narración de la vida propia, sacada casi sin cambios de la realidad, seleccionada y contada juiciosamente y con arte, es algo que Lucia Berlin ha estado haciendo desde el principio", escribe en la introducción del volumen de cuentos Lydia Davis.
Y menuda biografía la de Berlin.
Crió a sus cuatro hijos sola, batalló contra el alcoholismo, padeció una dolorosa esclerosis desde niña, tuvo infinidad de empleos
Hija de un ingeniero de minas, nació en 1936 en Alaska y se trasladó con su familia por distintos yacimientos en Idaho, Kentucky y Montana, hasta que su padre marchó a la guerra en 1941 y ella, con su madre y hermana, fue a parar a casa de sus abuelos maternos en El Paso, Texas.
 Al final de la guerra la familia se instaló en Chile, donde Lucia creció como una niña bien.
 En la Universidad de Nuevo México, a mediados de los cincuenta, fue alumna del escritor Ramón J. Sender.
 A los 19 años se casó con un escultor. Cuando nació su segundo hijo, él ya se había marchado.
 A los 22 ya estaba casada de nuevo con un músico de jazz, Race Newton.
 Lucia le dejó por uno de sus amigos, el también músico Buddy Berlin, con quien marchó a México y que resultó estar enganchado —"en aquel momento yo no sabía qué significaba. Para mí heroína tenía una connotación agradable... Jane Eyre, Becky Sharp, Tess", escribe en uno de los relatos—. Buddy fue el padre de los otros dos niños de Berlin, y en 1968 se divorciaron.
Crió a sus cuatro hijos sola, batalló contra el alcoholismo, padeció una dolorosa esclerosis desde niña, tuvo infinidad de empleos temporales.
 A principios de los noventa vivió en México con su hermana enferma y en 1994 finalmente empezó a dar clases en la Universidad de Colorado.
 Un cáncer de pulmón forzó su retiro, vivió un tiempo en una caravana y falleció en Los Ángeles, instalada en el garage de la casa de uno de sus hijos.
Una vez Lucia escribió a un amigo sobre la cercanía que sentía por la obra de Carver:
 "Nuestros estilos vienen de nuestros orígenes (similares de alguna manera).
 No muestres tus sentimientos. No llores. No dejes que nadie te conozca... el control exquisito, bla, bla, bla".

 

Vendida la casa de Lauren Bacall por 21 millones........................................................ Sandro Pozzi

La leyenda de Hollywood compró este apartamento en el edificio Dakota por 50.000 dólares en 1961.

El edificio Dakota, en Nueva York. / getty

El edificio Dakota se convirtió con el paso de los años en una especie de lugar de peregrinaje para los fans de los Beatles que quieren ver donde murió asesinado John Lennon.
 Ahí vivía con su esposa Yoko Ono.
Y ahí tuvo también su residencia Lauren Bacall.
 La leyenda de Hollywood compró en 1961, junto a su segundo marido, un apartamento de tres habitaciones por una cantidad que no llegaba a los 50.000 dólares.
La propiedad la acaba de comprar por 20 millones de euros un conocido gestor de fondos californiano.
La pareja se divorció ocho años después de aquella adquisición.
 La residencia, situada en la cuarta planta y con una superficie de 370 metros cuadrados, salió al mercado al poco de fallecer la actriz en agosto del año pasado.
 El Dakota, que ocupa la esquina de la calle 72 con la avenida Central Park West, es uno de los edificios más exclusivos de Manhattan.
 El apartamento conserva gran parte de la decoración original de 1884, cuando fue construido, lo que da aún más valor aunque el precio final se aleja de los 26 millones que se pidieron.
En esa residencia es donde crecieron sus tres hijos e hizo de anfitriona durante medio siglo a invitados de altura como Ted Kennedy o Anjelica Houston.
 Pero para ser vecino del Dakota hay que tener mucho más que una gran belleza y una voz particular. El edificio acogió entre otras celebridades a Lillian Gish, Leonard Bernstein, Judy Garland, Rudolf Nureyev y Joe Namalth, al tiempo que dio el portazo a Madonna y otras estrellas que ansiaban por vivir ahí.
El nuevo inquilino es Ronald Beck, gestor del fondo Oaktree Capital.
La que fuera exmujer de Humphrey Bogart, con el que tuvo dos hijos, fue galardonada con dos Tony Awards a la mejor actriz y recibió en 2009 un Oscar honorífico en reconocimiento a sus seis décadas de carrera artísticas.
 Pero de la vida de Bacall queda poco en ese apartamento.
 La mayoría de sus artículos personales fueron subastados mientras la residencia estaba en venta.
 La herencia estipulaba que su patrimonio se repartiría entre los hijos, el último con Jason Robards.

 

Laberintos y trampas y arcanos........................................................................Javier Marías

Antiguamente, si uno iba a un hotel bueno, esperaba estar mejor que en su casa y gozar de ventajas y comodidades de las que normalmente carecemos.

 

La vida de hotel ya no es lo que era, con alguna excepción rara. Hablé de ello hace unos años, coincidiendo con una racha de viajes que había tenido. Antiguamente, si uno iba a un hotel bueno, esperaba estar mejor que en su casa y gozar de ventajas y comodidades de las que normalmente carecemos.
 Pero ya casi nunca es así
. Para los fumadores se han convertido en lugares peligrosos y restrictivos. La mayoría, en muchos países, han decidido ser espacios “libres de humo”, y ni siquiera ofrecen unos pocos cuartos –los peores– para que una considerable parte de la población mundial consuma su tabaco sin trabas. (Nadie impide que se pinche uno heroína o que viole a un niño, pero sí que se eche un pitillo.)

 En una reciente estancia en Colonia, se me dijo que en el hotel asignado podría fumar “en el balcón”. Menos mal que, como suelo, contesté que ni hablar y pedí que me trasladaran a otro, porque cuando llegué a la ciudad hacía un frío invernal y diluviaba, y en el balcón permisivo habría pillado una pulmonía.
 En el segundo establecimiento pude fumar, pero me encontré –como también empieza a ser costumbre– con que no había bañera, sino tan sólo una extraña ducha, compuesta de una baldosa a ras de suelo y limitada por unas rendijas por las que supuse que se iría el agua según fuera cayendo
. Es decir, ni siquiera cabía la posibilidad de “llenar” un poco aquello y darme un simulacro de baño, lo único que me hace revivir por las mañanas
. Busqué en todo caso los grifos, pero no había, ni ninguna palanca que pudiera hacer sus funciones. Largo rato, como un imbécil, miré aquella “alcachofa” colgada que no había manera de poner en marcha
. Hasta que por fin, muy oculto y enigmático, vi un panel metálico con unas chapas también metálicas y unos dibujitos incomprensibles.
 Tal vez el uso generalizado de “emoticonos” ha convencido a los hoteleros de que nadie necesita letras ni iniciales: antes, en los honrados grifos, solía haber una C para caliente y una F para frío, o lo que tocara en cada lengua; claro que cada vez es más infrecuente la existencia de dos grifos.
Bien, apreté un botón y salió agua hirviente.
Apreté otro y salió helada.
 Apreté un tercero y no era templada. Había dos o tres más, pero preferí no averiguar, porque tal vez la baldosa se habría hundido bajo mis pies, quién sabe, como si fuera una trampilla
. Ducha escocesa, a eso me obligó la brutal alternancia, aunque estuviera en Alemania.
Uno se pregunta por qué roba gente a la que los billetes le salen por las orejas. Algunos muy ricos lo son por eso
Fechas antes, en Berlín, también el baño me jugó malas pasadas.
 Había un pitorro (llamémoslo así) que parecía poder regular la modalidad de ducha o de baño, pero no funcionaba, y estaba fijo en la primera.
 Llamé a intendencia por si era torpeza mía (nunca descartable), pero cuando vino el técnico comprobó con perplejidad que tampoco él sabía activar aquel pitorro.
 Acumular un poco de agua con la “alcachofa”, descolgada para no empapar, no es tarea fácil, pero no me quedó sino recurrir a ello.
 Una semana después estaba en Turín, y en Italia no han sucumbido enteramente a las “modernidades” incómodas o arcanas, todo parecía comprensible y en su sitio.
 Pero allí, como en España, hay otra plaga: cuando aún aturdido me dispuse a llenar la bañera, descubrí que no había tapón. Busqué por doquier, no fuera a salir como un resorte al apretar un azulejo, algo “contemporáneo” o “egipcio”, pero nada.
 Llamé pues a intendencia y el mecánico apareció con un cajón lleno de tapones de diferentes tamaños, en la esperanza de que alguno encajara
. Pero el desaparecido era metálico y con pitorro (ya ven qué palabra más socorrida), y los que él traía eran de goma.
Unos demasiado grandes y otros pequeños, y sólo uno valía a medias. “Va a perder agua”, dictaminó, “pero mejor perder algo que perderla toda.
 Luego, con más tiempo, buscaré uno adecuado”. Y al mostrar yo mi extrañeza por la desaparición de esa pieza, el hombre añadió: “La gente lo roba todo”. “¿Un tapón metálico con pitorro?”, dije yo. “Es casi imposible que encaje en ninguna casa”
. “Da lo mismo”, respondió. “No es tanto la utilidad como el gusto de hurtar algo.
Hasta roban el papel higiénico, y las perchas, no digamos los calzadores y las bolsas de lona para la ropa sucia; albornoces y toallas no queda ni uno”.
 La verdad es que era un hotel agradabilísimo y nada barato, y eso me hizo acordarme de lo que me contaba una amiga que trabajó varios años en el Ritz de Madrid, donde los huéspedes se gastaban fortunas pero luego arramblaban hasta con las bombillas y las alfombras.
 Uno se pregunta por qué roba gente a la que los billetes le salen por las orejas, y sólo llega a la vieja conclusión archisabida de que algunos muy ricos lo son por eso: porque rapiñan todo lo que pueden a la vez que hacen sus gastos.
Y el que venga detrás, que arree. (¿Por qué Rato necesitaba más dinero del que ya tenía, según parece? ¿Por qué meterse en problemas? Y quien dice Rato dice Pujol u otros mil nombres.)
 En suma, cuando hoy va uno a un hotel, no importa lo bueno que sea, ya no sabe qué carencias y expolios y jeroglíficos lo esperan, a diferencia de lo que sucedía en el pasado.
 Entre los diseñadores “originales” y los ladrones masivos o globales, los han convertido en laberintos y trampas abominables.
 Conviene llevar de todo en la maleta, hasta un surtido de tapones variados.
elpaissemanal@elpais.es

Monos aulladores de pequeños testículos..................................... Rosa Montero

¿Hasta qué punto somos un producto de nuestra herencia y hasta qué punto del acondicionamiento cultural?.

Hoy decidí hablar de algo intemporal y más ligero, algo que no estuviera relacionado con los muchos agobios que nos están lloviendo encima en los últimos meses
. De modo que me puse a revisar el huertecito de recortes que todos los articulistas cultivamos para casos así, y encontré una noticia de hace unos meses: en su momento me provocó la sonrisa y hoy ha vuelto a hacerlo
. Así que he agarrado el asunto por las hojas y he arrancado esta zanahoria de mi huerto mental.
Salió en El Mundo y se titula así: ‘Mucho ruido y pocas nueces: cuanto más ruge el mono, menos esperma produce’.
 Y viene una foto del mono aullador (pues a esa especie se refiere la nota) aullando de perfil, peludo, orgulloso, muy entregado a la causa, serio y cejijunto
. A decir verdad, ese mono aullador me recuerda a alguien… A más de un político altivo y gritón. Para remachar, el pie de foto dice: “Cuanto más aúllan los monos aulladores, más pequeños son sus testículos”
. En fin, no quiero señalar porque está muy feo, y además ya he dicho que deseaba alejarme del remolino mareante de la actualidad.
 Así que hoy vamos a dejar a los políticos en paz, aullando tan tranquilos en sus escaños (aunque no lo olviden: cuanto más chillones, más chiquitos).
Ya sé que no resulta serio hacer una extrapolación directa de las características de nuestros primos hermanos los primates a las de los humanos, pero ¡nos parecemos tanto!
 Y suena tan sensato ese descubrimiento.
 Digamos que el saber popular también intuye que el viejo ricachón cuyo aullido consiste en conducir un cochazo deportivo rojo, por ejemplo, luego será probablemente una acelga en la cama.
El peso del entorno es aplastante y masivo. La cultura te impone sus estereotipos desde el primer día
Pero lo que me interesa hoy de esta historia es asomarme una vez más al misterio de la atracción y del género sexual; qué es lo que nos hace ser hombres y ser mujeres
. Claro, nuestros cuerpos son distintos, eso es una obviedad; pero eso, y la sopa química de hormonas en la que chapoteamos, ¿condiciona de verdad nuestros comportamientos? ¿Hasta qué punto somos un producto de nuestra herencia y hasta qué punto del acondicionamiento cultural?
 Por ejemplo: ¿de verdad las hembras son siempre atraídas por los más machos, por los más testosterónicos y adecuados para la procreación?
 Pues se diría que no.
En el caso de los monos aulladores, esos tenores de la selva engañan a las hembras con sus gritos y se hacen con un pequeño harén, aunque su semen es de lo más regulín.
 También hay algún experimento equiparable con humanos; por ejemplo, en la Universidad de Western Australia descubrieron que la voz grave en los hombres atrae a las mujeres como un indicativo de masculinidad, pero que, curiosamente, los hombres con voz grave tienen una menor producción de esperma.
Cáspita, exclamarán al leer esto todos los caballeros de bella voz de bronce, esa voz que tanto les ha servido para ligar
. En fin, que no se preocupen demasiado: en realidad no sólo no tenemos ni idea de en qué consiste algo tan importante como la identidad sexual y el atractivo, sino que además nos movemos a ciegas entre un revuelo de investigaciones y estudios científicos, muchas veces contradictorios y cuya fiabilidad tampoco podemos contrastar.
Hace años, comiendo al aire libre en un puerto escandivano, vi a una pareja de niños muy pequeños, de un año o poco más, que acababan de echar a andar.
 La nena se acercó con sus pasitos tambaleantes a una gaviota; llevaba entre los dedos una patata frita con la clara intención de darle de comer.
El niño, por su parte, había cogido un pequeño palo y se dirigió al pájaro con pies vacilantes pero dispuesto a atizarle un buen garrotazo.
Esa pequeña escena primordial me dejó impresionada: ella, asumiendo su papel de cuidadora y alimentadora; él, personificando al cazador.
¿Acaso es verdad que no podemos escapar de nuestra escritura genética?
Yo creo que no.
 En los años setenta, la psicóloga Phyllis Katz hizo un experimento bastante famoso, el de Baby X. Puso en una habitación una muñeca, un pequeño balón de fútbol y un juguete asexuado
. Luego metió a un bebé de tres meses vestido con un mono amarillo e hizo entrar en la habitacion a una serie de adultos de uno en uno.
 A la mitad les dijo que el bebé era una niña; la inmensa mayoría le dieron la muñeca para jugar; a la otra mitad, que era un niño; y de nuevo casi todos le ofrecieron la pelota de fútbol
. El peso del entorno es aplastante, insidioso, masivo. La cultura te está imponiendo sus estereotipos desde el primer día.
 Yo creo que somos un poco de todo; tenemos tendencias genéticas y moldes culturales; y unas y otros pueden ser cambiados, como lo demuestran cada día nuestras propias vidas
. Monos cansados de aullar: sabed que, si queréis, podéis callaros.
Hembras engañadas por sus gritos: si os aburre el harén, salid de ahí y aullad un poco.
@BrunaHusky
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El emotivo vídeo de Navidad de los supermercados alemanes Edeka

Este vídeo puede acabar con la sequía del mundo en un santiamén.
 Cuando lo veas, te lo garantizamos, no vas a poder dejar de llorar.
 Lágrimas de las buenas, eh.
Lo que puedes ver más arriba es la última campaña de la cadena de supermercados alemanes Edeka. Lo protagoniza un señor mayor que llega a casa con su perro, cargado de bolsas, y empieza a escuchar los mensajes de sus hijos anunciando que están lejos, que hay trabajo, que no podrán ir en Navidad con él.
Pasan los días de las fiestas, el señor cambia de corbata y de chaleco, pero sigue la misma soledad, la mesa puesta para uno, el árbol como única compañía.
Y, de pronto, sus hijos reciben esquelas y llamadas... y todos vuelven, de luto, y se abrazan y lloran... y entran en la casa paterna... y lo que encuentran es una mesa puesta y a un fantasma que revive. "¿Tengo que hacer esto para veros a todos juntos?", dice.
La pena se transforma en estallido de alegría y en cena familiar.
Moraleja: "es tiempo de volver a casa", como dice el eslogan final.
¿Están ya reservando vuelo o aún buscas un pañuelo para las lágrimas?
Nadie estará presente conmigo en Navidad, no pondré esquelas para traer a casa a los que no me quieren que demuestran sin querer verme ni llamarme por TF.
Así que debo aprender que La Navidad es soledad familiar desde que mis padres se fueron a celebrarla a otro lugar. Si no me quieren viva que más me da que lo hagan cuando muera. No me enteraré.
Ni tampoco pensaré que quién me trata así a ellos los tratarán igual......y no es un anuncio. La maldad psicológica no se ve solo se siente.

¿Cuánto se ha gastado Letizia en ropa y joyas en 2015?

Letizia Ortiz en diferentes actos oficiales. Foto Getty
Letizia Ortiz en diferentes actos oficiales. Foto Getty
Diciembre está a punto de comenzar y toca empezar a hacer balance de todo lo que nos ha dejado el 2015.
 La web Vanitatis no ha dudado en cerrar el año estilístico de la reina haciendo un exhaustivo análisis para desvelar cuánto ha desembolsado en compras Doña Letizia.
Así, según los cálculos de Núria Tiburcio, autora de la investigación, la reina se habría gastado 130.000 euros entre ropa y joyas (al menos esa es la cifra que resulta al sumar sus nuevas adquisiciones, sin tener en cuenta que algunas hayan podido ser regalos).
Para llegar a esa conclusión la web ha realizado un estudio de las nuevas prendas que la reina ha estrenado cada mes y, teniendo en cuenta el precio de mercado de cada una, ha ido calculando parcialmente, mes a mes, lo que Doña Letizia se habría gastado
. Así, junio sería el mes de mayor despilfarro (11.720 euros) y agosto el que menos compras acumula (894).
Puedes ver al análisis completo mes a mes y prenda a prenda (no tiene desperdicio) aquí.
Además, la web también ha querido hacer un reportaje dando respuesta a esa pregunta que muchas veces ha rondado al armario de la reina: ¿por qué no viste de otros diseñadores españoles que no sean Felipe Varela?
 Según recoge Vanitatis, en mayo de 2009 Doña Letizia se reunió con 14 diseñadores españoles en el Palacio de la Zarzuela.
 En esa cita uno de los creadores allí presentes se atrevió a hacer la pregunta que rondaba las cabezas de todos:
“Señora, ¿podría decirnos por qué no viste de otros diseñadores españoles cuando todos nos hemos ofrecido para ello?”.
 Según ha confesado Juanjo Oliva, en aquel momento la tensión invadió a los allí presentes.
 La respuesta de la entonces princesa no se hizo esperar: “Me gustaría. Conozco perfectamente vuestros trabajos, pero por mi agenda me es imposible ir de un estudio a otro a medirme.
 Para mí la moda no es lo más importante. Lo siento mucho, pero ya he escogido a un diseñador, Felipe Varela, para que sea el encargado de vestirme en los actos públicos”.
Gracias al testimonio de Oliva ya tenemos más claro por qué Doña Letizia solo practica –y practicará– el Varelismo.

Qué ha sido de Antonio y Manuel, los del anuncio de la Lotería de Navidad, un año después

Un corto cuenta en clave de humor cómo ha sido su vida de millonarios tras ganar el premio Gordo. Una pista: no han sido muy ahorradores.


Antonio 'el de bar' había tenido un detallazado con su amigo Manuel en el anuncio de la Lotería de Navidad de 2014
. Había sido el único que no había comprado el décimo premiado, pero él le había guardado uno. Emocionados y felices los veíamos celebrar la noticia antes de que la imagen se fuese a negro y pudiésemos leer aquello de El mayor premio es compartirlo, pero ¿qué ha sido de Manu y de Antonio? ¿En qué han empleado sus millones?
Un corto de ficción nos los muestra ahora, un año después, recurriendo a la máxima de que el dinero repentino no trae siempre la felicidad
. O sí, según se mire.
'Si es que me lías, Manu. Si es que me lías. Si yo no quería cerrar ni el bar", le cuenta Antonio a su amigo en el jardín de un centro psiquiátrico en el que espera reunirse con María, la mujer "amargavidas" a la que Manu abandonó tras cobrar el premio. "800.000 pavos que nos hemos pulido tú y yo en un año. 800.000 pavos, que no es fácil ¿eh?
Tiene su mérito" continúa antes de sacar brillo a la urna de cenizas en la que descansa Manuel y enumerar la vida de excesos y desenfreno que les ha llevado hasta allí.
"Todo surgió en una comida.
 Empezamos a hablar del anuncio de la Lotería y a imaginarnos en plan divertido si los protagonistas, en lugar de solucionar sus vidas, hubieran optado por gastarse el dinero en otras cosas", cuenta a Verne por teléfono el guionista y director del corto, Tuti Fernández.
"Era un anuncio muy blanco y nosotros inventamos una historia más bizarra", continúa, " y comenzó así, en una charla casual, pero luego mi mujer me animó a rodarlo".
Fernández que es músico de profesión pero tiene una relación estrecha con el mundo del cine - ha colaborado en diversas películas y produce sus propios cortometrajes a través de Fénix Producciones - se puso en contacto con los actores del anuncio original, Julián Valcárcel y Andrea Guardiola, a quienes "desde un primer momento les gustó mucho el guión y no tuvieron ningún reparo en colaborar".
En tres días, él y Chechu Graf - director de fotografía y montaje -  lo tuvieron listo:
 "Lo hemos hecho todo nosotros.
El lunes lo rodamos, el martes lo montamos, el miércoles añadimos la música e hicimos la postproducción y el jueves lo subimos a YouTube".
 Desde su canal - donde va ya por las 99.000 reproducciones - se ha ido compartiendo y popularizando a otras redes sociales.
"Nos consta que se ha exportado a otras plataformas como Facebook y WhatsApp", explica Fernández, "pero no nos importa.
Estamos muy contentos con la repercusión y cuantas más visitas tengamos mejor".
Rodado en clave de humor - su eslogan final es 'Recuerda si te toca este año no desparrames' - el corto tiene también un trasfondo social:
 "Una vez que ha ido ganando notoriedad mucha gente me ha llamado y me ha dicho que en algún momento les ha parecido triste o duro", señala Fernández, "pero no me parece mal. Nosotros hemos querido hacer una historia divertida pero con moraleja".

Manuel Rivas: “España es una democracia amputada”.................................................Javier Rodríguez Marcos

El último día de Terranova', del autor gallego, narra la posguerra y la Transición en España a través de la vida en una librería condenada al cierre.

Manuel Rivas en A Coruña. / Óscar Corral

"Allí es donde quemaron libros en el 36”, dice Manuel Rivas señalando al otro lado de la dársena de A Coruña.
 En su novela Los libros arden mal hay una foto de ese momento: un grupo de fascistas celebra brazo en alto la hoguera encendida junto al Club Náutico.
 Muchos coruñeses conocieron aquel episodio por esa novela. “En el escudo de Coruña, sobre la Torre de Hércules, había tradicionalmente un libro”, explica el escritor, nacido en el barrio de Monte Alto en 1957.
“Lo quitaron después de la Guerra Civil.
 La democracia volvió, pero el libro no”. Si aquella novela de 2006 hablaba de la quema de bibliotecas, El último día de Terranova (Xerais en gallego, Alfaguara en castellano) narra ahora la amenaza de desahucio que pende sobre una librería.
PREGUNTA. ¿Quedaban libros por destruir o historias por contar?
RESPUESTA. Yo escribo en círculos concéntricos.
 Los libros no son cuadrículas ni propiedades separadas.
 En mi caso, la célula madre es la poesía.
 En los ochenta escribí un poema sobre la memoria ­—‘Pan negro’— y ahí está la semilla.
Después vinieron La lengua de las mariposas, El lápiz del carpintero, Los libros arden mal y ahora este, que parte de la posguerra y llega hasta hoy.
Siempre tengo la sensación de que cuando acabo un libro no se acaba la historia.
 Como en ese cuadro de Millet en el que las espigadoras recogen lo que quedaba debajo de la tierra después de la cosecha, cuando terminas una novela quedan granos que luego rebrotan.
Son nuevos círculos con la misma simiente, no una prolongación.
Salvo en la línea del horizonte, la recta es un atraso. Hay que romperla.
P. ¿Los círculos de la literatura pueden llenar los vacíos que deja la historia?
R. En parte sí.
 Hay incluso un camino paralelo entre la literatura y la arqueología.
Vas encontrando signos y huellas que conectas hasta construir un relato.
 Hay un punto que los arqueólogos llaman línea de lo inaccesible.
 La historia no se detiene, pero los últimos restos suelen ser ceniza, producto de una destrucción o de un fuego.
 La excavación se detiene, pero la imaginación puede traspasar esa línea, ir más allá de la búsqueda histórica sin perder el principio de realidad.
 Ese traspasar lo inaccesible es lo propio de la literatura.
P. ¿Llegará un día en que las librerías serán historia y habrá que imaginarlas?
R. De las últimas historias que leí y que me conmocionaron porque coincidió con la muerte de Mankell, hay una en sus memorias del cáncer, Arenas movedizas, que cuenta algo muy inquietante para la especie humana.
 Hasta el siglo XX, los restos históricos eran monumentos más o menos ruinosos, pero lo que va a dejar nuestra generación no va a tener fin: los vertidos radiactivos
. Dentro de 100.000 años, los arqueólogos pueden encontrarse con una pesadilla.
 Pero en el mismo libro se recoge otra historia.
Un hallazgo imprevisto durante unas obras en Suecia: una osamenta que tenía al lado una figura de madera. Llegaron a la conclusión de que era un títere.
Claro que el ser humano va a conservar el títere. Estoy convencido…. Bueno, “estoy convencido” [ríe] es una forma de empezar.
 Claro que va a haber un lugar como lo que hoy llamamos librerías. ¿Cómo serán? Eso para el próximo libro.
Mira, es buena idea. Hay gente que nunca ha entrado en una librería.
Parte del viaje literario consiste en luchar contra tus convenciones, contra tu propia estupidez
P. ¿Recuerda la primera vez que entró en una?
R. Sí, se llamaba La Poesía. Luego nos acercamos por allí. Está cerrada, pero conserva algo
. Cada vez que paso por ahí pienso: “¿Por qué no me hago librero?, ¿por qué no abro La Poesía?”. Tengo una especie de culpa.
 En casa no había libros y le compramos uno a mi madre.
 Siempre se le regalaba algo para la casa —una fregona, una cafetera— y mi hermana María, que era la vanguardia, dijo que le compráramos uno porque en la niñez mi madre había leído mucho.
 Por casualidad. Murió mi abuela y mi abuelo se quedó con 10 hijos.
 Era campesino, vivía al lado de la casa rectoral y una sobrina del cura medio adoptó a mi madre, que subía al desván y se pasaba el día leyendo vidas de santos, que es lo que había, pero también estaban los poemas de Rosalía.
El primer libro de mi vida fue oír a mi madre recitar a Rosalía.
 Ella era la boca de la literatura. Total, que nos fuimos a La Poesía y vimos un libro que coincidía bien con el presupuesto.
 Era un tocho; mucho mejor, un regalo más grande. Se titulaba Cinco mil años de historia.
 Mi madre lo abrió y, bueno, asomó de una lágrima.
 Nunca tuve miedo de entrar en las librerías. Si vamos es porque hay gente con la que nos gusta estar, no solo por los libros, aunque los libros también son gente.
P. ¿Por qué ir a una librería si puedes comprar por Internet?
R. Si desaparece el factor humano en los intercambios —y una librería es un lugar donde alguien que te da el libro con la mano—, también va a desaparecer lo humano en el libro
. Tal vez es demasiado determinista, pero hay parte de razón. La ciudad existe porque existen librerías, el taller de bicicletas, las tabernas…
En Coruña abrieron un centro comercial. La gente se sentaba allí porque llueve. Pensaron: “Si se sientan, no compran”
. Quitaron los bancos y la gente se sentaba en las fuentes, así que pusieron unos hierros
. En los libros te puedes sentar siempre.
La literatura es resistencia, una intervención contra la realidad. Una vez existió esa idea de las vanguardias de que podías cambiar el mundo pintando, cantando, bailando
. Lo inútil podía influir en lo útil, cambiar la vida.
 Ahora se perdió eso. Hubo una renuncia. Asumimos el discurso de lo útil. “Vuestra utilidad es el entretenimiento”, nos dicen. “Dedicaos a eso”.
 Pero uno sabe que hay libros que le han cambiado la forma de mirar, y eso también es cambiar la realidad, ¿no? Aunque sea por un instante, en un tris. Un tris vale mucho.
P. El librero de su novela se identificaba de joven con David Bowie. ¿Algún músico le influyó tanto como Rosalía de Castro?
R. El salto de las falsas fronteras entre alta y baja cultura lo vivimos a través de la música
. La poesía estaba pasada de moda, pero seguía en las letras de las canciones
. Estuve muy colgado con Dylan, con la Velvet, con Joy Division, con Patti Smith.
 Creo que no metí a Patti Smith en el libro porque me quise quedar con ella.
Manuel Rivas en A Coruña. / Óscar Corral

 

'Pecados' gramaticales................................................................................ Lola Galán

Quejas de lectores por el uso incorrecto de verbos, faltas de ortografía y alguna errata, también en la edición impresa.

El diccionario de la RAE recibe en la web de esta institución más de 41 millones de visitas al mes. Los lectores que me escriben para señalar errores gramaticales en el diario suelen apoyarse también en ese diccionario.
Manuel Arrontes, de Oviedo, me envió hace unos días un largo mensaje en el que incluía la definición completa de las palabras ‘escuchar’ y ‘oír’, para que no quedara duda de que, “aunque parezca lo contrario, siguen significando cosas diferentes y no puede usarse la primera de ellas como sinónimo de la segunda”.
La mención al diccionario era necesaria para demostrar el uso erróneo que se hacía del verbo ‘escuchar’ en varias crónicas de los atentados de París, publicadas en las ediciones digital e impresa. Si ‘escuchar’ es ante todo: “Prestar atención a lo que se oye”, y ‘oír’: “Percibir con el oído los sonidos”, en la frase que me indica el lector: “
Eran las 21.15 … cuando escuchó los disparos”, tendríamos que haber escrito, “cuando oyó los disparos”.
Varios correos más se han referido a este fallo. Fausto Rojo, lector de la edición de Barcelona, precisaba en el suyo:
 “Renuncio a hacer la lista de usos erróneos de ‘escucha’ que trufa las crónicas sobre los brutales atentados en París”.
 No era su única queja.
 En su breve correo me señalaba varios pleonasmos en las páginas de EL PAÍS. Les cito uno de los que mencionaba: “una prerrogativa incluida dentro de la ley...”. Lo que está incluido en algo está dentro, sin duda.
Michael Nicholas, lector de la edición de Madrid, me alertaba en un mensaje de un error de concordancia en una crónica donde se aludía a, “un auxiliar de vuelo española”. Este lector detectó también una errata en una columna de Cultura, en la que se citaba la película Botón de Ancla como Botón de ancha.
 “Sabiendo un poco del argumento y siendo una película clave, parece mentira que diga ‘ancha’
. Ni siquiera está la ‘ele’ al lado de la ‘hache’ en el teclado.
Es como si pusiera, ‘esa gran película del oeste Grapo Salvaje o Grupa Salvaje o Gripe Salvaje”, bromeaba.
Los errores gramaticales en la edición impresa son mucho menos frecuentes que en la digital, pero más graves
Pedro García González, de Madrid, se ponía en contacto conmigo “por una cuestión que, para mí, es ya cansina y me temo que lejos de solucionarse se agrava por momentos”, escribía.
“Me refiero a las continuas faltas de ortografía de los colaboradores en su periódico, tanto sean periodistas de nuevo cuño como escritores consagrados”.
Este lector incluía en su mensaje los correos enviados a un par de columnistas en los que les señalaba el mismo error: confundir la ortografía de ‘desechos’, (residuos), con ‘deshechos’, participio del verbo deshacer.
 El lector optó por escribirme al ver el mismo fallo, días después, en una crónica de Deportes, donde se hablaba de “…recuperar de la montaña ocho kilos de deshechos…”
. Lo correcto era, obviamente, ‘desechos’.
Días antes, Antonio Duplá del Moral, de A Coruña, me escribía exigiendo a quienes hacemos
 EL PAÍS velar por la corrección lingüística, “que un diario de su importancia y difusión merece”. Este lector, al igual que Luis de Luxán, de Asturias, había reparado en una falta en un editorial en el que podía leerse, ‘el último acta’.
“Como deberían saber, a aquellos sustantivos de género femenino que comienzan con la letra ‘a’ tónica se les aplica los artículos ‘el’, ‘un’, ‘algún’ y ‘ningún’”, señalaba Duplá.
 “Pero la palabra sigue siendo femenina y por ello se debe escribir ‘la última acta’ y nunca ‘el último acta’ como hacen ustedes”.
Los errores gramaticales en la edición impresa son mucho menos frecuentes pero más graves que los que se deslizan en la digital, entre otras cosas, porque no pueden corregirse.
EL PAÍS publica al mes más de 10.000 informaciones, lo que no justifica, pero explica, lo inevitable de que se produzcan fallos.
 Máxime cuando la crisis de los medios ha tenido un impacto devastador en las plantillas de correctores.
Nuestra obligación de periodistas es conocer a fondo la lengua en la que escribimos, pero nadie está libre de errores.
 Por eso, es importante repasar con frecuencia el Libro de Estilo y consultar, como hacen millones de españoles, el diccionario de la RAE.